Otro Weblog de Bikolabs.biko2.com
Cuando hablamos de experiencia de usuario, basándonos en la rueda de la experiencia de usuario de Francisco Tosete, vemos que son 6 claves en las que nos apoyamos para lograr los objetivos.
Si bien estas 6 áreas están relacionadas entre sí de una u otra manera, e incluso hay técnicas o métodos que no sabríamos si son propios de la Arquitectura de la Información o de la Usabilidad, se refieren a la manera en que nuestro producto genera una buena experiencia de usuario. Una buena experiencia en un sitio web no es sinónimo de éxito, entendiendo el éxito como la magnificación de nuestras metas y objetivos (millones de visitas, altos ratios de venta, adquisición multimillonaria por un gigante ;), uno de los más claros ejemplos actuales es Facebook.
En la comunidad de Facebook existe una alta motivación de uso como forma de reconocimiento social, esa motivación logra que los usuarios se sobrepongan a los problemas de usabilidad y navegación que presenta la aplicación. Podemos entonces considerar la motivación del usuario como uno de los ejes del éxito de nuestros productos
Apoyándonos en la teoría de Herzberg de la motivación de los empleados en el trabajo, vamos a dividir el comportamiento del usuario en valores higiénicos o extrínsecos y en valores motivacionales o intrínsecos para una mejor distribución y categorización.
Dentro de los factores higiénicos se han encontrado los siguientes:
Como factores motivacionales podemos tener:
De los factores higiénicos algunos podemos llegar a controlarlos o minimizar su impacto mediante el diseño de la interfaz, el control de los procesos y la gestión del contenido. Pero los factores motivacionales son difícilmente controlables por la tecnología aunque los clientes pueden trabajar en favor de ellos desde otras áreas como la imagen de marca o la publicidad.
Pongamos como ejemplo el iPhone, la campaña previa al lanzamiento del mismo, desde su presentación en la keynote (y los meses previos de rumores) hasta el día de su venta, logró generar una gran motivación en la compra por parte de sus clientes y si a eso le sumamos la brillante interfaz y la satisfacción de uso que produce además del reconocimiento social de sus poseedores tenemos unos clientes motivados usando el producto y pasando por alto o minimizando muchos de sus defectos o inconvenientes.
Podemos tratar de controlar la motivación del usuario, pero no podremos conseguirlo. Hay tantos factores que influyen en una toma de decisión en cada individuo que tratar de satisfacerlos todos es una tarea utópica. Así pues, el éxito o el fracaso de un producto no viene determinado únicamente por crear una buena experiencia de usuario, está claro que debemos centrar el desarrollo en el usuario y que las metodologías de diseños deben estar enfocadas a ellos, pero también debemos tener en cuenta otros factores que aunque muchos no estén al alcance de nuestra tecnología sí que podemos anticiparlos desde otras áreas si trabajamos conjuntamente con el cliente para ofrecer lo mejor al usuario.
Biko Labs lo componen miembros de tres áreas de conocimiento claves en Biko: diseño y usabilidad, desarrollo e implantación de herramientas tecnológicas, e infraestructuras y sistemas.
Dejar una respuesta